Cambiando la hoja de ruta

Cambie la ruta no quería encontrarte, lugares nuevos, gente anónima.
Ayer, salí a olvidarte, quise borrar tú recuerdo hablando con gente, buscando una posible sustituta a tú falta.
Converse con muchas, hubo intentos de ligoteo, pero ninguna que me llenara.
A la que no le faltaba le sobraba, me di cuenta que de continuo estaba comparando.
Añadí mas copas a mi dieta de ti, cada vez más animado, al final termine con una chica muy bonita que prometía sacarte de mi cabeza. Seguimos la juerga de púb en púb, buscando la mañana, quizás otra cama.
Estábamos terminando el desayuno, casi ni hablamos. Te invite a acompañarme, tus ojos me decían que si, pero no lo tenias claro, dudabas.
Insistí, no quería volver solo y derrotado.
- ¿Y después que? me dijiste.
Después, pensé cada uno por su lado, no le podía decir esto y contar otra cosa seria mentirle, pero estaba decidido a dejarte en el olvido, quería luchar contra tu dependencia, demostrarme que era capaz de pasar página.
- ¿Y después que? Repitió
- ¿Te gusto? conteste.
- Si no me gustaras no estaría aquí contigo, eres interesante, prometes. No soy de las que marcha con el primero que le dice una bobada, pero era como si estuviera esperando que llegaras, no se, ¿crees en el flechazo? Yo si y fuiste eso, pero tengo miedo a ser un polvo más para ti.
- Alucine en colores, pedí otro café. Mira la verdad es que no estoy seguro de nada, vengo de una relación larga y no se si sigo enamorado aún. Me gustas, eres muy guapa, estoy a gusto a tú lado. No puedo engañarte no se lo que ocurrirá mañana tanto si me acompañas, - como si no - se que me encuentro bien, que me gustaría seguir aquí mucho tiempo, pero mañana, no se que pasara mañana.
- Se levanto, me dio un beso, cogio su abrigo, mirándome a los ojos, dijo: entonces hasta mañana, cuando lo sepas llámame, tienes mi teléfono, yo si se que pasara mañana que me llamaras, pero si no es así que te vaya bien. Adiós.
Se dirigió a la puerta poniéndose el abrigo sin mirar una vez atrás.
En ese momento fui consciente que podría quererla, vencer los lazos que aun me ataban a ti.
Coger de nuevo el ritmo a la vida, renunciar al pasado y hacer un presente donde no quepan ni dudas, resentimientos y añoranzas inútiles que lo único que consiguen es quemar la esperanza y cerrar la puerta al futuro para anclarte en un pasado cierto, lleno de dolor.
fotos:Bernard Brise y Juan Carlos Pliego.por ese orden

Amaru dijo
Quizá ese sea el inicio de una bonita amistad (o de algo más).
Un abrazo.
4 Diciembre 2005 | 06:13 PM