Saramago
Superada la resaca del domingo/lunes, sigo con mis placidas vacaciones invernales, (no pude cogerlas como todo quisqui en verano) vuelvo a mis orígenes y empiezo la última novela de uno de los genios vivos de la literatura, Sr. Saramago.
Leer a Saramago es un placer indescriptible, uno no se explica como puede la mente parir estas fabulas que además de entretenerte, te hace pensar con cada párrafo, no dejando ninguna posibilidad al tedio, sorprendiendo de manera continua tus sentidos, con una prosa fácil y preciosista.

ES DIFICIL DE EXPLICAR COMO SE PUEDE CREAR UNA TRAMA A PARTIR DE UNA PREMISA TAN INCREIBLE COMO QUE LA MUERTE DEJARA DE MATAR. LO QUE PRIMERO PARECE UNA BENDICION SE CONVIERTE EN UN MAR DE PROBLEMAS DE TODO INDOLE, ECONOMICO, MORAL, RELIGIOSO, en fin una verdadera pasada.
Cada libro de este Señor se supera, siendo todos distintos son cada uno por si mismo una joya y juntos una obra de arte, impagable.
Saramago es un revolucionario del conocimiento, hace pensar, criticando continuamente las mentes estrechas de los que nos mandan y los poderes facticos: religiosos, militares, económicos que los sustentan. Solo salva a los que realmente sufren sus exabruptos y donde según el reside la bondad y la verdadera sabiduría: el pueblo llano.
En resumen, leer Saramago es un ejercicio de salud mental.
Saramago es a la literatura lo que el Che a la Revolución.
